Cuando pides una auditoria de costes o cualquier asesoria, casi siempre te ofrecen dos formas de cobrar: por horas, o un presupuesto cerrado. La diferencia importa mas de lo que parece.
Con una tarifa por horas, el incentivo del que te asesora es que el trabajo se alargue. Cuanto mas tiempo dedique, mas factura. No es mala fe, es simplemente como esta montado el incentivo.
Con un presupuesto cerrado, el incentivo es el contrario: cuanto antes y mejor resuelva tu caso, antes puede pasar al siguiente. El precio ya esta pactado desde el principio, asi que no hay sorpresas ni facturas que crecen a mitad de proyecto.
Por eso en cada encargo defino por escrito, antes de empezar, que se hace, que vas a recibir, en cuanto tiempo y cuanto cuesta. Y si al analizar tu caso veo que no puedo aportarte valor suficiente, te lo digo antes de cobrarte nada.
Un informe que no se usa no vale lo que cuesta. Por eso entrego documentos con los que de verdad se puede trabajar.